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Mostrando las entradas de 2011

Toño en Monterrey 2: Que me mee un perro

Como lo prometí, acá va la siguiente entrega del viaje a Monterrey. Quejas de la longitud del post, al final por favor. Gracias.

--o0o--
A las dos de la tarde, poquito más de una hora después de haber salido del D.F., se devisaba el Cerro de la Silla a nuestra izquierda, aunque íbamos volando hacia el norte. Esa fue la primera de las cosas que me llamaron la atención del viaje a Monterrey pues siempre creí que estaba al norte de la ciudad, pero está más bien hacia el suroriente y la famosa silla se vería de ladito desde el centro. Minutos después aterrizaba el avión en el aeropuerto de Monterrey y por primera vez en mi vida, como en película, bajé del avión hacia la pista de aterrizaje por medio de una escalerita que nos acercaron en el momento. La terminal, que por lo que entiendo está muy separada de las otras dos que integran el aeropuerto, estaba en reparación y tiene un servicio de shuttle entre las tres. Shuttle también fue el que me llevó al centro de la ciudad por parte de la a…

Toño en Monterrey 1: Cuando te toca, aunque te quites

Ya se que esto está hasta con telarañas, lo siento mucho.
Pero es que de verdad la segunda mitad del año ha corrido como si la fueran persiguiendo. Además, con todo lo que involucró el viaje tuve demasiadas cosas en que pensar antes de venir por estos lugares a pasar lista.
¿Ah, como? ¿No sabían que me fui de viaje? Sí amiguitos: Me fui a Corea del sur dos semanas y media a bailar. Fue un viaje de esos que te cambian la vida pero esa crónica, que es larga y extensa, es para otro día con más calmita, por que de los twitts que mandé periódicamente mientras estuve allá salieron 27 páginas de Word. Déjenme recuperar el ritmo de escribir y con gusto se los cuento.
Pero hoy nos ocupa un viaje más... austero, digamos. Todo comenzó cuando empecé a recuperar la rutina de regreso del otro lado del mundo.
Antes de irme a Corea quedé con un amigo que cuando regresara del viaje lo acompañaría a Monterrey a un festival de cine, e incluso pondría mi coche para el trayecto. Pero no contaba con que regres…

El disco duro vacilador

Lo reconozco: fue una compra de pánico. Bueno, quizá no de pánico pero definitivamente no planeada. El chiste es que me compré un disco duro portátil y no estaba pensando mucho.

Pasó lo siguiente: un amigo me llevó su computadora para reparar, pero lo que le sucedía (entre otras cosas) era que el disco duro simplemente ya no servía. Para poderla echar a volar se me ocurrió que podría ponerle la unidad externa no tan portátil que tengo y así ya tenía excusa para ir a la Plaza de la Computación a pasar la tarjeta y poner la poderosa. Y así sucedió, me encontré con un disco bonito y barato. Lo bueno estaba por verse.

Llegué a la oficina y lo conecté. Decía que "El dispositivo no se instaló correctamente" y aún así podía entrar al disco y manipular la información. En ese momento yo creía que era un problema con los controladores e incluso los fui a buscar a la página del fabricante, con lo que dejó de salir el mensajito molesto.  Maravillosamente tenía un juguetito nuevo para at…

Nostalgia del escenario

Toda la semana pasada varios amigos me dijeron que me notaban muy apagado, o muy serio. Alguien me preguntó incluso que si estaba triste, pero yo contesté que no, que me sentía bien.

Sin embargo, hoy en la mañana mientras me enjabonaba el puerquecito, como sucede con todas las iluminaciones, me llegó de repente la razón, motivo o circunstancia de mi aparente "seriedad". Lo chistoso es que ya me había pasado antes y me seguirá pasando en el futuro visible.

No es tristeza ni depresión. Es una sabrosa nostalgia que me cae después de tener una función. Nostalgia de que de verdad me gusta andar planchando vestuario a la 1 a.m., cargando sombreros, corriendo para cambiarse de vestuario y subir cierres, poner paliacates, botas o amarrar faldas, y salir al escenario a deshacerse las rodillas y la garganta. Acaba uno molido al día siguiente, pero las ganas de volverlo a hacer le permiten a uno agarrar fuerzas que no creería tener guardadas.

Creo que solo la gente que tiene que ver co…

Axotla

Ayer me salí a caminar por mi nueva oficina, a estirar las piernas y reconocer el lugar.

Vaya, no es una zona que no conozca (¿Quién en el D.F. no conoce Coyoacán?) pero siempre habrá un rinconcito nuevo por ver, algo que pasa desapercibido y merece ser conocido.

La verdad es que la misión de scouting tenía además otra intención. Cuando trabajaba allá en el centro tenía un lugar donde poder dejar el coche las pocas veces que me lo llevaba, pero ahora que trabajo aquí está muy complicado estacionarse como no sea en el estacionamiento de la plaza comercial que tengo en contraesquina, así que ahora que no lo necesito prevení para cuando de verdad tenga que hacerlo.

Vi en una revista México Desconocido de un lugar llamado Axotla atrás de mi edificio, y como no me queda lejos me fui a investigar si tenía una banquetita disponible para un Chevy extra.

Dicen los señalamientos que Axotla es una colonia, pero en realidad es uno de los tantos y tantos pueblos que La Ciudad Capital se fue comien…

La triste historia de Toño y su visa desalmada

Bueno,
Después de mucho tiempo, ahora sí tuve chance de escribir la parte del trámite de la visa.   El por qué anduve tan falto de tiempo es cosa de otro post. Mientras, aquí les voy:
Disclaimer (de nuevo):
Esta es mi experiencia al hacer el trámite de la visa de turista para Estados Unidos. Ni garantiza que el trámite es siempre así, ni que por que yo lo haya dicho así tiene que ser. De preferencia llévense todos los documentos probatorios que puedan, es más fácil cargar dos kilos de papel que darse de topes en la pared por que faltó un documento.
De la misma manera, no estoy afiliado, comprometido, amenazado, subsidiado, respaldado, advertido ni nada de eso por la Embajada de Estados Unidos de América en México. Este texto es simplemente para dar a conocer mi experiencia con el trámite y para servir un poco de guía para quien va a hacer su trámite por primera vez. 
No se vale decir "a mí nadie me dijo".
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Parte I: Online [Ojo: Esta parte es más bien una guía y es un poco larga. …

Como sacar tu pasaporte en el DF (drama incluído)

Disclaimer (o lo que es lo mismo, "zafo"): 


Esta fue mi pura experiencia haciendo el trámite y no estoy afiliado ni comprometido ni amenazado por la S.R.E. 


Que conste que esto que relato solo aplica, hasta donde se, cuando vas a hacer el trámite directamente al edificio de Tlatelolco en el D.F., que es el mero mero de la expedición de los pasaportes.  El único fin de esta crónica es ayudar a los que van a hacer el trámite de primera vez (y si cabe, de renovaciones) para que no lleguen en la lela y a la aventura como me pasó a mí.


Advertidos todos.

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Edición (octubre 2015)
Me da un montón de gusto que mi drama evite dramas en la hora de la verdá, pero también me da mucha pena que revisando los otros mensajes de Facebook descubro que alguien me mandó un mensaje al respecto de este post... hace dos años >_<

Para evitarnos problemas, ya sea que dejen un comentario acá abajo (me llegan las notificaciones al correo) o directamente me manden un correo, que está aquí a un lado -s…

Sweet dreams (are made of this)

Estaba caminando con un amigo (que ahora, por más que intento, no puedo ubicar), y como se nos hizo noche lo acompañé a que tomara un metro con el que sueño recurrentemente, que corre a un lado de una barranca.

Lo dejé en la estación y bajando las escaleras empecé a bostezar del sueño intenso que me dio. Tan grave fue que nomás me senté en uno de los escalones, me hice bolita contra el barandal y ahí me quedé a dormir, a pesar de que la gente iba y venía.

Desperté y era de día. Pero no la mañana siguiente sino que, de alguna manera, supe que me había quedado dormido todo un día y medio completo. Me levanté de un salto y corrí, o tomé un taxi, o me subí al metro, o hice algo para llegar lo más rápido posible a mi casa. Rápido es un decir, por que cuando llegué alcancé los últimos rayos de sol.

Pero mi casa se sentía distinta. No, vaya, era el mismo departamento donde vivo, pero el ambiente era extraño, pesado, muy triste. Fui para el cuarto de mi papá y a oscuras, sin prender la luz, e…

El pueblo cochino

Ayer en el trolebús de regreso me senté junto a un asiento que tenía un poco de refresco derramado. Se intentó sentar un señor ya grande y lo advertí del refresco, diciéndole que si no tenía un pañuelo para limpiar.

El señor saca un pañuelito mientras me va diciendo "Gracias joven. No puede ser esta gente tan cochina, ¿verdad?". Yo me río con el mientras va limpiando el asiento, y ya que se va a sentar me acaba con un "¿Qué podemos esperar del pueblo?" mientras avienta el pañuelo a las escaleras de la puerta.

No atiné a decir nada.

Qué podemos esperar del pueblo, ¿verdad?


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Oyendo: Final fantasy IX - Melodies of life